
La eyaculación precoz es un trastorno sexual que afecta a millones de hombres en todo el mundo y que puede llegar a ser un problema, además de físico, mental, puesto que puede llegar a mermar la autoestima de la persona que la padece. Si eres uno de ellos, o estás conviviendo con alguien que la sufre, te vamos a dar algunos consejos para que podáis convivir con la eyaculación precoz y ser felices.
Aprende a convivir con la eyaculación precoz
Uno de los principales problemas de este trastorno sexual, no es que la relación sea corta, sino que puede llegar a producir estrés o incluso fobia al hecho de mantener relaciones sexuales con alguien. Esta sensación es muy dolorosa, tanto si se tiene una pareja estable con la que convives, como también si tienes encuentros esporádicos con alguien, ya que deseas mantener al máximo las expectativas, pero, cuando te das cuenta, todo ha acabado.
En el caso de las relaciones que tienes con otras personas, puede ser más dificultoso el llegar a controlar esto, sin embargo, como se ha investigado, existen muchas terapias y ejercicios que ayudarán a que puedas aguantar más en la cama y ser un auténtico fuera de serie. Estos ejercicios, de los que hablaremos más tranquilamente al final de este artículo, de nada servirán si la persona no tiene confianza en sí mismo. Ser consciente del problema que se sufre, hará que puedas ponerle solución con más fuerza y determinación. Existen muchos centros y lugares donde poder informarte y que te ayuden, como por ejemplo este chat de sexo, donde puedes hablar libremente y sin que nadie te conozca de tu problema. Explicarle a alguien lo que te ocurre, que no sepa ni conozca nada de ti puede hacer que te abras y puedas soltar tus inseguridades, con la tranquilidad de que sabrás que nadie te juzga por ello.
Estas terapias pueden hacer que conozcas más técnicas para controlar la eyaculación precoz, ganando en confianza y seguridad, algo determinante en esos casos en los que vas a la cama con una persona por primera vez.
Eyaculación precoz en parejas estables
Cuando el trastorno de la eyaculación precoz se produce en parejas estables, lo más importante va a ser el poder conversar con la otra persona, la cual será otra afectada más por este problema. Si se sufre y la persona lo calla, el problema puede llegar a más, porque no se soluciona y las inseguridades van a seguir creciendo hasta tal punto que puede que las relaciones se paralicen por completo, llegando a romper la pareja definitivamente.
La comunicación es uno de los mejores consejos para convivir con la eyaculación precoz, consiguiendo que la pareja pueda ayudarse mutuamente. Existen técnicas en las que se puede estimular y disfrutar del sexo de una manera tranquila, conociendo los cuerpos y logrando que la eyaculación sea mucho más duradera. Para esto, ambos deben de conversar, saber qué es lo que más estimula al otro y de esta manera, cuando se está cerca del clímax, retirarse de ese sitio o simplemente parar, para recobrar fuerzas y seguir unos minutos después. Esto, al principio puede parecer un engorro, pero cuando se va practicando en diferentes sesiones, la pareja llega a disfrutar plenamente incluso más que aquellas personas que duran mucho en la cama.
Respecto al hombre, una de las técnicas que puede practicar, es el fortalecimiento del suelo pélvico, ya que esta zona puede ayudar a controlar la eyaculación, estos ejercicios se deben de realizar al menos una vez al día, pero no sobrepasar los 15 minutos o realizar ejercicios muy intensos o fuertes, ya que, de lo contrario, se podría obtener el efecto contrario, dañando los músculos que trabajan en que sea posible la eyaculación. A pesar de todas estas técnicas, lo más importante será tener la mente despejada, confiar en uno mismo y sobre todo, trabajar en la autoestima y en la propia seguridad, ya que requiere mucha paciencia para lograr unos resultados aceptables. Después de esto, lo cual puede durar varios meses, si ninguna de las técnicas ha funcionado, lo más aconsejable es que se asista a terapias o ponerse en manos de un especialista que sabrá enfocar mucho mejor el problema, como también, si hiciera falta, recetar fármacos que hagan parche al trastorno que se está sufriendo.