
Hay pocas cosas en esta vida tan infravaloradas como los preliminares. Recuerdo miles de comedias de situación en las que se ríen de la necesidad femenina de este tipo de preámbulos, pero cuando se hacen bien puede llegar a ser de lo más placentero del encuentro. El sexo no es solo penetración, y aunque hay quien no se lo cree, es muy posible mantener relaciones sexuales sin ella. El espectro sexual es tan amplio que limitarlo a una sola actividad es un desperdicio e incluso, diría yo, una lástima.
Esto ya entra dentro del gusto de cada uno, ya que, si el sexo es consentido, no hay forma incorrecta de hacerlo. Se pueden preferir unas actividades a otras, pero lo más importante del sexo siempre es que las personas implicadas disfruten por igual.
Si sois de esas parejas a las que les encanta disfrutar de los preliminares, hoy os he preparado unos consejos para preparar un ambiente idóneo para ese tipo de preámbulos. Siempre he pensado que la gente que los rechaza y prefiere saltárselos es porque no saben hacerlos bien. Los preliminares aumentan la tensión sexual, y no hay nada tan placentero como romperla. Si os encanta alargar este tipo de actividades, pero no tenéis tiempo u os da la impresión de que la situación no lo exige, os voy a explicar cómo preparar el entorno perfecto para que eso no vuelva a ocurrir.
Consejos para preparar una atmósfera excitante
Como todos sabemos, llega un punto en la vida de una pareja en la que no todos los días pueden ser como los del principio. El día a día desgasta mucho, y quieras que no, la rutina acaba afectándonos. Sin embargo, eso no quiere decir que la pasión que sentís el uno por el otro haya desaparecido, sencillamente ha tenido que moderarse para poder seguir un ritmo de vida algo más tranquilo. Estos consejos no están pensados para ponerlos en práctica al llegar a casa (aunque hay miles de cosas que podéis hacer cuando llegáis a casa, como ducharos juntos o preparar juntos la cena), sino que están enfocados a cuando disponéis de algo más de tiempo, como los fines de semana.
Cuida la iluminación. Una luz tenue siempre excita más que un sitio muy iluminado. Le da un aura de cierto misterio y ayuda a aumentar la tensión mientras comenzáis los preliminares, ya que este tipo de actividades tienen mucho más que ver con el contacto que con la mirada.
Enciende velas o incienso. Si enciendes velas, puedes ayudarte a conseguir una iluminación tenue y sensual. Sin embargo, el objetivo de esto es darle un ambiente más romántico gracias al aroma del incienso o de las velas, lo que ayudará a mejorar la atmósfera.
Véndale los ojos. Esto puede resultar muy excitante para ambos, ya que tu pareja no sabe qué es lo siguiente que le harás y, al tener los sentidos más agudizados, siente todo lo que le haces mucho más intensamente.
Empieza con un masaje. Ahora que tu pareja tiene los ojos vendados, todo el contacto físico lo sentirá mucho más, así que aprovecha para comenzar con un masaje. No me cabe duda de que sabes qué es lo que le gusta a tu pareja, pero si tienes dudas con respecto a cómo dar un masaje erótico, puedes escuchar los consejos de MasajistaMadura. No puedes equivocarte.
Hazlo todo lentamente. Los aquí te pillo aquí te mato están muy bien cuando eso es lo que nos apetece, pero cuando nos tomamos nuestro tiempo con los preámbulos no nos gusta ir con prisas. Todo lo que retrase el clímax hará que este sea mejor, así que tomaos vuestro tiempo en sentiros el uno al otro antes de pasar a la acción. Conocéis lo que os gusta, porque es así como habéis llegado hasta aquí, así que ponedlo en práctica.
Los preliminares son una parte clave en las relaciones. En ocasiones son necesarios, aunque no siempre se hacen por ser imprescindibles: basta con querer aumentar la tensión sexual, porque es así como se mejora mil veces la experiencia.